Se
encuentra situada a las faldas del monte Gubia, en el valle de
Canero, donde el río Esva remansa para juntarse con el mar
Cantábrico en la playa de Cueva, a unos diez km de
Luarca.
Es una
casa solariega, de finales del siglo XIX, rehabilitada
recientemente.
Sus
habitaciones tienen capacidad para unas cuatro personas.
Además de los
servicios de calefacción, chimenea, cocina, TV, jardín. Admite
animales y tarjetas de crédito.
En sus
alrededores y cercanías se pueden realizar, entre otras, las
actividades de bicicleta y piragüismo.
Permanece
abierta todo el año.
